Por lo menos, así lo conocen en San Francisco Solano. El Chino es Alberto Gauna y detrás del nombre, una historia de trabajos: chofer de colectivos de la 505, la interna 514, trabajador de La Vascongada y conchabos para poder vivir y mantener su familia y ahora, a los 50 años, devenido en dueño de una pizzería en su Solano, y “me va bien” afirma un poco sorprendido, como si un laburante no mereciera un poco de respiro.
Es que lo mío ha sido siempre la militancia-dice. Ese compromiso que uno trae (...)